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HISTORIAS DE SAUNAS

  • Foto del escritor: Voyer Men
    Voyer Men
  • 11 oct 2018
  • 6 Min. de lectura

Actualizado: 11 oct 2018

El instinto sexual masculino, se ha considerado más fuerte que el femenino, es un impulso que su primera etapa es física, trascendiendo a lo mental en consideración pasional y de satisfacción; pero las necesidades humanas se vencen en el tiempo y requieren continua actualización donde la búsqueda es interminable y con alta creatividad, condicionando el comportamiento según ese nivel adictivo.



Es común la búsqueda de espacios de encuentros sexuales, donde solo se involucra lo físico y lo genital; poco se involucra pensamientos o emociones sentimentales fraternales, únicamente sensaciones e instintos que logran la satisfacción momentánea y orgasmos variados.


Los saunas públicos, son espacios clasificados para adultos y personas desinhibidas que identifican el sexo como oportunidad y no como pecado (contexto religioso), entrar desnudos, ver desnudos, sentir desnudos, en espacios con elementos como el agua, el aire, la iluminación el calor y la energía de otros, es allí donde se reflejan gustos y particularidades de cada quien. Lugares oscuros, opacos, soterrados, son de complicidad a quien deja ver las piernas, las caderas, el torso, los brazos y más de su sexualidad, que alimenta el instinto voyerista latente en todos.


Noam, no escapa a este instinto humano y menos a su impulso sexual de búsquedas de experiencias que lo llevan a disfrutar con intensidad su cuerpo, su ser. Tiene un aire tímido y de carácter reservado, pero la realidad es un volcán de sorpresas inmersa en un espacio demasiado pequeño para los instintos que envuelven su cuerpo. Es atractivo y lo sabe, es deseado y lo sabe, es sexuado y lo sabe, le gusta la acción y lo sabe; pero más que todo le encanta ocultarlo, le encanta sorprender y seducir, por eso en estos lugares de lujuria y bajo pudor, es donde se deja fluir como es y actúa con todo lo honesto sexual que tiene en sí.



Son varios sus fetiches, y más que todo, son varios los detonantes de la excitación y la emoción que le produce el estar en un lugar ¨socialmente prohibido¨, pero que sabe que siempre le supera sus expectativas. Cuerpos desnudos, ropa interior húmeda, piel blanca, piel morena, músculos definidos, cuerpos grandes y gruesos, movimientos masculinos, y ante todo, miradas indiscretas y sexuadas que le invaden la intimidad y le incitan a hacer y dejar hacer lo impensable.




La rutina es fácil, elegir qué lugar, que hora es la ideal, que personas pueden estar, que tipo de estrategia aplicar para seducir y atraer a uno o más personas dispuestos a todo, y ante todo que si logre el mejor y más intenso polvo de su vida. Por una o varias veces, pero que siempre sea algo sorprendente tanto para el como para quien encontró en su búsqueda. El lugar varia, según la intención del día, más oscuro, más húmedo, más íntimo, más concurrido, más abierto, mas privado, depende que se quiera en ese momento y que se desee lograr. Exhibirse, entonces un lugar iluminado y con espacios amplios y muy concurridos; excitarse, entonces un lugar con espacios oscuros, medianamente concurrido, con buena música y con posibilidad de fuga a laberintos o habitaciones privadas para invitar a alguien; Sentir el descontrol de muchos cuerpos a la vez, entonces un lugar muy oscuro, ojala en horario nocturno, mediado por licor y con asistentes desinhibidos que solo piensan en la acción inmediata, tocándose y dejándose tocar, y en ocasiones trascendiendo al sexo explosivo, fortuito y voraz.


Que personaje, individuo o grupo lograr seducir para satisfacer su inquietud sexual?, es la pregunta interior y más oculta que siempre tiene, pues dependerá de la sorpresa que logre al ingresar y participar con otros, donde el asar es el único artífice; pero tejer una historia, una experiencia inquietante, sorprendente, explosiva y muy sexuada, ese es el fin, por ello todo tiene posibilidad en el universo de los baños saunas y turcos nudistas, soterrados en edificios de poca publicidad. Habitualmente la noche es la principal cómplice, puesto que la oscuridad facilita el hecho de tener las mejores opciones, el mejor estado de ánimo y el mejor rose con las personas que realmente se puedan elegir como alternativa para disfrutar.



Quien elegir?, es solo visual, evaluar si es llamativo, si es interesante, si es atractivo; como cuando llama la atención una persona por su actuar, por cómo mira cómo se mueve y como se acerca invadiendo el espacio, que toca levemente las piernas, manos o hasta lleva el cuerpo a juntarse en forma imprudente, gracias a la estrechez definida por el lugar; aunque lo más definitivo siempre será la mirada, como se mira y que se dice con el mirar, que se autoriza sexualmente a hacer con solo mirar.


Pero es esta persona realmente el prototipo para tener sexo? Solo hay una respuesta y es la que se logra con el actuar, por eso viene la obsesión, la insistencia en mirarlo, de seguirle, perseguirle, incitarle a acercarse con el objetivo de aproximarse para poder generar un momento más intimo, más sexuado y estar predeterminado a que pueda tener contacto directo en varias formas inicialmente con las manos, las piernas y a veces hasta con la boca. Inicialmente este tipo de personas usan la toalla o van desnudos, dejando ver que su miembro es lo suficientemente grueso y alargado como para generar un muy buen estímulo en el ano, qué es lo que habitualmente se prefiere en el sexo gay masculino. Es el fin del contacto, lograr sexo satisfactorio con una buena, fuerte e intensa penetración que lleve al orgasmo mutuo.


Por ejemplo, si se ha identificado aquellas personas que son delgadas, de altura significativa, altos, esto predetermina que pueden llegar a tener un miembro bastante protuberante, con alta posibilidad de que sean activos y que puedas disfrutar más del sexo, pues buscaran la penetración inmediatamente después a una mirada de aceptación a la cercanía. Luego de una mirada un Rose habitualmente vienen las caricias un poco imprudentes, donde ellas pueden llevar a dar más confianza entre sí, a pasar hasta una felación, succión o mamada llena de mucha saliva y lubricación; o generar besos, que pueden autorizar que se empiece a tener mayores contacto con caricias imprudentes, invadidas del cuerpo, especialmente las caderas, dando el signo de querer que se inicie la acción sexual con toda la intensidad posible.




En ocasiones los encuentros son tan gratificantes que pueden llegar a repetirse ocasionalmente, dependerá más, de que se logró esa primera vez, si se dio toda la acción de inmediato y fue delicioso el sentirse ambos en cada cosa que se hizo, o si si fue que en esa primera vez se logró solo parte de todos los movimientos, poses o acciones sexuales que se inspiraban a hacerse entre sí; lo que si generó diferencia segura, es haber estado en un lugar donde hubo más personas alrededor viendolos y hasta participando.


el principal punto de encuentro, es la atracción que el físico denota, esta atracción habitualmente se fundamenta en el color de la piel, en la contextura física y en las características de armonía que el cuerpo puede brindar, hombros anchos, brazos gruesos y marcando músculos ejercitados, pecho definido, duro y con color bronceado por el sol, abdomen ejercitado y estrecho, ingle con vellos suaves que van marcando el camino al pene, caderas duras no muy protuberantes pero si con movimiento muy masculino, piernas gruesas y largas que en conjunto sean más anchas que las caderas y que con los tobillos anchos y de músculos fuertes terminen en unos pies robustos que dejan ver la firmeza al andar y el potencial grosor de su miembro viril.


Todo el cuerpo es coherente con el gusto que habitualmente ha tenido por el hombre masculino ejercitado y muy varonil, si hay ciertas preferencias físicas, que se han marcado en el tiempo en tamaño y color, que debido a las veces que se han encontrado en otros individuos, se considera y repite las posibilidades sexuales de otro hombre anteriormente visto, es decir cuando se encuentran personas con similitud en cierto tipo, tamaño o color de aspecto físico esto le genera facilidad de predecir qué va a tener mayor satisfacción en el encuentro sexual tanto al tocar, la lamer como al dejarse penetrar.



El juego sexual es tal, es mirar y mirar, es el primer paso, analizar percibir e interpretar conjuntos de músculos y movimientos de todo el cuerpo, que inspira, que rol define, qué tamaño de pene tiene al desnudarse totalmente, que fuerza aplicaría al momento de penetrar, que tan activo sería con las manos y la boca, que tanta explosión se lograría al momento del orgasmo, todo en conjunto es lo que hace aceptar a algún individuo sin nombre en un Sauna. Que al final solo es Sexo rudo sin nombre y con mucha satisfacción.

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